Al igual que ocurre con los combustibles convencionales, las materias primas de biomasa pueden ser peligrosas si no se manipulan correctamente. Al ser el nitrógeno un gas inerte no inflamable, puede utilizarse para reemplazar al aire en los depósitos de almacenamiento y en las tuberías utilizadas para biomasa u otros residuos que son inflamables o que tienen el potencial de originar una combustión espontánea. La inertización con una atmósfera de nitrógeno reduce el riesgo de incendio y de explosiones y a menudo hace que disminuya la prima del seguro. Además, como el aire húmedo es expulsado al exterior se reduce la corrosión del equipo. Nuestros ingenieros pueden ayudarle a determinar el sistema de inertización con nitrógeno más óptimo para cubrir sus necesidades. Si desea más información, póngase en contacto con nosotros a través de la oficina más cercana.